
Impacto de Robots Humanoides en la Salud
My Health 3D | Gina Lagos Batarce | 22 junio, 2026
La robótica es uno de los grandes campos tecnológicos que ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas. Aunque llama la atención la progresiva expansión de empresas y fabricación de todo tipo de robots, principalmente con fines industriales, para sectores como la salud, educación y otros servicios sensibles, son de especial interés los robots humanoides.
Un robot humanoide es una máquina con aspecto humano, diseñado para imitar la forma y movimientos del cuerpo humano. Suele tener cabeza, torso, brazos y piernas, y sistemas integrados de IA, sensores, cámaras y otros componentes que favorecen su interacción con humanos y con el entorno.
Lo que catalogábamos como ciencia ficción y solo posible en películas, con el avance vertiginoso de la ciencia y la tecnología, hoy estamos a un paso de hacerlo realidad. Humanoides robots reemplazando al hombre en trabajos industriales complejos y pesados, apoyando a las policías para mantener el orden, a los abogados y tribunales para hacer efectiva la justicia, a los profesores en la educación primaria y secundaria, especialmente en casos donde la personalización es crucial. Y lo más sorprendente colaborando con el ser humano para mejorar la salud y el bienestar de las poblaciones mundiales. Así es, en estos momentos se investiga, desarrolla y avanza en robots con diferentes funciones sanitarias como, por ejemplo: apoyo y precisión en intervenciones quirúrgicas, en la administración de medicamentos, logística en hospitales, como cuidadores de adultos mayores aislados y personas con capacidades diferentes, entre muchos otros.
Entre algunas de las empresas líderes en la fabricación de robots humanoides se encuentran: Tesla, Boston Dynamics, Agility Robotics, Unitree Robotics, Agibot, Figure AI, entre otras. Así también entre los humanoides bípedos más populares se puede destacar: Optimus que, según Elon Musk, por su integración con «Grok», podría convertirse en un trabajador universal, apto para interpretar órdenes complejas y ejecutar diversas tareas. Atlas es otro reconocido bípedo, aunque su desarrollo y orientación es principalmente industrial. Sophia también es uno de los robots más conocidos a nivel mundial, de la empresa Hansons Robotics, especializada en humanoides con inteligencia social. Y en este listado los robots de Unitree Robotics (uno de los referentes más conocidos de China), también son destacados por sus capacidades avanzadas.
Sin duda, la convergencia de la robótica y la IA ha provocado una revolución mundial. La interacción humano-robot (HRI) ha evolucionado desde la automatización limitada de tareas aisladas y repetitivas hasta la era actual de los cobots (HRC), robots diseñados para colaborar con humanos en diferentes escenarios.
A medida que la capacidad de los robots aumenta, también es necesario redefinir la forma en que los robots interactúan con los humanos. Además de la adaptabilidad, seguridad y confianza, los nuevos desafíos de los HRC se trasladan a integrar elementos de la inteligencia emocional para lograr una interacción humano-robot más cercana a lo natural (humano-humano) y más adaptativa, lo que será fundamental para su implementación efectiva en el sistema sanitario.
En este contexto, cabe subrayar la revisión sistemática y metaanálisis de Shafaie et al.1, que evaluó críticamente el estado actual de la interacción humano-robot basada en IA en la atención médica clínica. “Los hallazgos indican que los sistemas robóticos con IA y con representación emocional pueden mejorar la participación del paciente, apoyar los procesos terapéuticos y mejorar la experiencia del usuario”. Sin embargo, una parte de sus resultados también destaca que, a pesar del rápido avance tecnológico, los sistemas HRI impulsados por IA existentes aún no son suficientemente robustos ni generalizables para su implementación clínica independiente.
Así también es destacable el estudio de Ahmad et al.2, que propone el concepto de robots teomórficos que prioriza el simbolismo cultural y la resonancia emocional sobre la imitación física, diferenciándose, de este modo, de los diseños de robots antropomórficos y zoomórficos tradicionales. Esta investigación examina cómo se puede desarrollar la colaboración entre el diseño teomórfico y la IA centrada en la ética y la preservación de la privacidad como un elemento transformador de la colaboración humano-robot (HRC). “La inclusión de características y símbolos culturales puede hacer que los robots teomórficos sean más emotivos y confiables, especialmente en los campos de la salud y la educación, como lo demuestran los robots inspirados en motivos budistas en Japón y los robots educativos impulsados por IA en el sur de Asia”.
Aunque existe consenso en que es necesario focalizar la investigación y desarrollo de la inteligencia emocional en la robótica médica, también hay que considerar que este es un campo complejo de abordar incluso para las poblaciones humanas y, por lo tanto, significará de grandes esfuerzos, estrategias y recursos afinarlo en la robótica. Otros desafíos de la convergencia robótica y AI para su aceptación generalizada con fines sanitarios y de bienestar, incluyen: la seguridad, la trasparencia de los algoritmos, aumentar la validación longitudinal, marcos éticos y legales robustos, y por supuesto la accesibilidad, ya que el costo actual de los robots humanoides es muy alto para planificar su uso masivo en salud.
Referencias
1. Shafaie MM, et al. (2026) Human-robot interaction based on artificial intelligence in clinical healthcare centers: A systematic review and meta-analysis. Computers in Human Behavior Reports, 22: 101080. https://doi.org/10.1016/j.chbr.2026.101080
2. Ahmad W, et al. (2026) Human-robot collaboration through theomorphic interaction models and secure cloud AI: A comprehensive review. Telematics and Informatics Reports, 22: 100341. https://doi.org/10.1016/j.teler.2026.100341
