
Hologramas en Cirugía y el Futuro de la Realidad Aumentada
My Health 3D | Gina Lagos Batarce | 06 julio, 2026
“Año 2033, China. El doctor Xhi y su equipo entran en la sala de operaciones. La pequeña Lhi requiere una compleja intervención quirúrgica en su columna vertebral. En la sala de operaciones aparece el holograma de la reconocida doctora Theo que también formará parte del equipo médico, en tiempo real, desde EEUU. El doctor Xhi, la doctora Theo y otros miembros del equipo se colocan las gafas de realidad aumentada (RA), e inmediatamente se proyecta un modelo 3D de la paciente directamente sobre el cuerpo real, que permite ver la ubicación exacta de vértebras, nervios y vasos sanguíneos, sin necesidad de mirar monitores externos. El cirujano puede anclar y manipular el holograma en el campo quirúrgico según lo requiera, solo con gestos, manteniendo las manos libres para operar. Mientras tanto la doctora Theo, revisa el holograma de la paciente y está atenta a cada acción del cirujano principal. La retroalimentación en tiempo real de la IA paralelamente chequea y confirma cada uno de los procedimientos que ha ejecutado el cirujano, esta vez no hay sugerencias adicionales. Finalmente, la operación resulta todo un éxito, con una alta precisión y en el tiempo de duración estimado. La pequeña Lhi podrá volver a caminar en un par de semanas. Su familia y comunidad desbordan de emoción”.
La tecnología de RA superpone elementos virtuales o reales (datos, imágenes, modelos 3D) en el mundo real del usuario con los que puede interactuar en tiempo real a través de un dispositivo portátil, como gafas, una pantalla montada en la cabeza (HDM) o un smartphone. A diferencia de la realidad virtual (RV), la RA introduce uno o varios elementos virtuales o reales en el entorno real inmediato del usuario, de manera que no reemplaza por completo el entorno real por uno simulado. No obstante, la RA comparte una serie de características y propiedades comunes con la RV por lo que frecuentemente se tienden a usar estos términos (RA y RV) indistintamente, lo que en ocasiones genera confusiones.
La RA puede abarcar múltiples modalidades sensoriales, pero principalmente es visual. Entre los dispositivos comerciales más populares de RA se encuentran: HoloLens2, MagicLeap2, Apple Vision Pro y Meta Quest 3, además de otras soluciones móviles más accesibles (tabletas y smartphones). Cabe señalar que el acelerado avance que han experimentado los dispositivos de RA ha permitido la mejora de áreas clave, entre las que se encuentran la calidad de los gráficos, campo de visión y latencia, favoreciendo experiencias inmersivas más satisfactorias.
Si bien la realidad aumentada (RA) se utiliza en diversos sectores, como la educación, la industria y el entretenimiento, en las últimas décadas ha adquirido mayor relevancia en el ámbito de la salud. Se ha observado un aumento en la investigación y la implementación de aplicaciones sanitarias basadas en RA, las cuales están diseñadas para apoyar la formación de profesionales de la salud, la planificación y práctica en cirugía, el diagnóstico avanzado, la rehabilitación, la salud mental y la comunicación y educación de pacientes.
Estudios recientes como el de Idris et al. concluyen que, “al proporcionar experiencias de aprendizaje interactivas, la RA es percibida positivamente entre estudiantes premédicos de diversos orígenes; por lo tanto, tiene un amplio potencial para servir como una valiosa herramienta complementaria para las prácticas de enseñanza convencionales para los estudiantes principiantes de anatomía”.1
El estudio de Langenfeld et al., que tuvo como objetivo evaluar el uso de dos modalidades, los modelos impresos en 3D y la realidad aumentada, para mejorar la comprensión y la retención de conocimientos sobre cardiopatías congénitas en estudiantes de medicina, en comparación con los métodos de enseñanza tradicionales, encontró que al comparar las puntuaciones generales y por subsecciones de la prueba posterior, el grupo de realidad aumentada obtuvo puntuaciones perfectas en la prueba posterior inmediata con una frecuencia significativamente mayor en comparación con los grupos de clases magistrales y modelos 3D. Los participantes del grupo de clases magistrales informaron dificultades para comprender la anatomía y la fisiología cardíaca utilizando únicamente diagramas 2D, mientras que los grupos de modelos impresos en 3D y RA informaron casi unánimemente una mejor visualización de defectos cardíacos complejos, lo que mejoró su comprensión.2
En este contexto, cabe también destacar la revisión sistemática de El Ashry et al., que evaluó el impacto de la realidad aumentada en las habilidades técnicas objetivas de los residentes de cirugía en comparación con los métodos tradicionales, incluyó 11 estudios (9 ensayos controlados aleatorizados y 2 estudios de cohorte prospectivos) publicados entre 2021 y 2025, que utilizaron plataformas como Microsoft HoloLens (1 y 2), Magic Leap One y Vuzix M300XL. Sus hallazgos clave incluyeron una reducción constante de errores, curvas de aprendizaje más rápidas y menor carga cognitiva. “La RA mejora significativamente el desempeño técnico de los cirujanos principiantes, especialmente en tareas que implican razonamiento visoespacial complejo”.3
La navegación quirúrgica ha evolucionado significativamente gracias a los avances en RA, RV y RM, mejorando la precisión y seguridad en numerosas aplicaciones clínicas, incluyendo neurocirugía, cirugía maxilofacial, espinal y artroplastia. Al integrar imágenes preoperatorias con datos intraoperatorios en tiempo real, estos sistemas proporcionan guía dinámica, reducen la exposición a la radiación y minimizan el daño tisular.4 Durante la cirugía pélvica mínimamente invasiva, en comparación con los métodos tradicionales, la navegación quirúrgica mediante el uso eficaz de la realidad aumentada puede mejorar la precisión y reducir los riesgos.5 La tecnología de realidad aumentada puede ayudar a cirujanos con menos experiencia a realizar procedimientos técnicamente complejos, como la artroplastia total de tobillo (TWA), con mayor precisión.6
Por otra parte, el trabajo de Cascone et al. “presenta un marco de realidad aumentada modular y escalable diseñado para apoyar a los profesionales de la salud en la visualización e interacción en tiempo real con datos clínicos. Al integrar la identificación biométrica del paciente, el procesamiento multimodal de datos médicos y la proyección espacial con conciencia anatómica, el sistema proporciona un entorno intuitivo y dinámico para acceder a información clínica heterogénea”.7 Un marco viable, fundamentado con estudio de caso y que sin duda sirve como un valioso referente para una adecuada y eficiente integración de la RA en la práctica clínica rutinaria.
En lo que respecta a la rehabilitación, los hallazgos recientes de Salvia et al. identificaron prioridades clave para el diseño de tecnologías de rehabilitación basadas en realidad aumentada (RA) para personas mayores. Estas prioridades incluyen la programación de ejercicios personalizados, interfaces de sistema accesibles y mecanismos de retroalimentación oportuna.8 Los adultos mayores es una de las poblaciones de atención sanitaria que más se benefician de la implementación de innovaciones basadas en tecnologías como la realidad aumentada. Sin embargo, es imprescindible continuar investigando y adaptando los dispositivos a sus necesidades y requerimientos específicos para alcanzar altos estándares de seguridad, usabilidad, aceptabilidad y satisfacción en este grupo etario en particular.
La RA puede proporcionar visualizaciones 3D interactivas y personalizadas para cada paciente, lo que facilita la comunicación profesional-paciente, especialmente cuando esta puede resultar compleja mediante explicaciones verbales tradicionales. En este contexto, de acuerdo a los resultados de su estudio, Yuan et al., concluyen que, “en una comunicación estandarizada de toma de decisiones compartida preoperatoria, un paquete integrado de visualización y soporte que combina realidad aumentada, modelado personalizado e interactividad mejoró la comprensión objetiva y la satisfacción de los responsables de la toma de decisiones neuroquirúrgicas sin prolongar la duración de la comunicación presencial durante la sesión”.9
Sin duda, la evidencia científica creciente y actualizada perfila a la realidad aumentada como una de las tecnologías más prometedoras para el futuro cercano, ya que su continua mejora e integración profunda con la inteligencia artificial y la robótica médica se espera amplifiquen y optimicen su campo de acción en salud. Existe gran expectativa de su avance en cirugía, ya que se trabaja por integrar la RA con la fluoroscopía, ecografía y resonancia intraoperatoria en tiempo real y la IA de navegación quirúrgica, lo que permitirá un holograma más completo, integrado y funcional en vivo, contribuyendo a cirugías más seguras y menos invasivas, factor crítico en especialidades como cardiología y neurocirugía. Así, también otras áreas de la RA que prometen una expansión en los próximos años son: la formación médica hiperrealista, la rehabilitación inmersiva personalizada, los gemelos digitales de pacientes actualizados en tiempo real, y la telecirugía aumentada, que facilitará la participación o guía de expertos a equipos en regiones remotas mediante hologramas compartidos.
Referencias
1. Idris F, et al. (2026) Perspectives of Premedical Students at a Medical University College in Malaysia Regarding Augmented Reality Integration in Anatomy Education: Cross-Sectional Study. JMIR Med Educ, 12: e64402. https://mededu.jmir.org/2026/1/e64402
2. Langenfeld T, et al. (2026) Used of 3D-Printed Models and Augmented Reality in Medical Student Education of Congenital Heart Disease: Randomized Controlled Trial. JMIR Med Educ, 12: e85967. https://mededu.jmir.org/2026/1/e85967
3. El Ashry M, et al. (2026) Augmented Reality in Surgical Training: Systematic Review of Its Impact on Technical Performance in Surgical Trainees. JMIR Med Educ, 12: e71572. https://mededu.jmir.org/2026/1/e71572
4. Wang Y, et al. (2026) Augmented reality surgical navigation: Clinical applications, key technologies, and future directions. Virtual Reality & Intelligent Hardware, 8 (1): 1-27. https://doi.org/10.1016/j.vrih.2025.12.002
5. Zang J, et al. (2026) Augmented reality navigation for precise implantation of LC2 pelvic tunnel screws in minimally invasive surgery. Fundamental Research, 6: 338-346. https://doi.org/10.1016/j.fmre.2024.05.010
6. Watanabe S, et al. (2026) Accuracy of Implant Placement Using Augmented Reality – assisted Technique in Total Wrist Arthroplasty. J Hand Surg Am, 51: 371-381. https://doi.org/10.1016/j.jhsa.2025.11.015
7. Cascone L, et al. (2026) A modular augmented reality framework for real-time clinical data visualization and interaction. Computer Vision and Image Understanding, 263: 104594. https://doi.org/10.1016/j.cviu.2025.104594
8. Salvia AC, et al. (2026) Interactive Vision-Based 3D Augmented Reality System for In-Home Rehabilitation in Older Adults Following Total Joint Replacement: Cross-Sectional Survey of Patients and Service Providers. JMIR Aging, 9: e87572. https://aging.jmir.org/2026/1/e87572
9. Yuan Z, Shi Z, Wang Z. (2026) The Real-Time Support Role of Augmented Reality Technology in Shared Decision-Making in Neurosurgery Under the SEGUE Framework: Randomized Controlled Trial. J Med Internet Res, 28: e87198. https://www.jmir.org/2026/1/e87198
